
Se puso agresivo
Roman
Abramovich, dueño del Chelsea, empezó a tirar un ultimátum
tras otro. Al Real Madrid le dijo que o acepta la oferta de 38 millones de euros
por Robinho o el negocio se pierde, y al Milán le puso sobre la mesa 101
millones de euros para llevarse a Kaká
LONDRES.
Bien dicen que el que tiene plata marranea y Roman Abramovivh, uno de los 20 hombres
más ricos del planeta, es experto en marranear. Ayer se puso serio con
sus últimas posibles adquisiciones para el Chelsea y mandó mensajes
fuertes: al Real Madrid le dijo que acepta su oferta por Robinho o puede empezar
a llorar esa platica, y al Milán le ofreció una suma increíble
por Kaká.
El dueño del Chelsea no está dispuesto a
subir ni un euro más de la última oferta que ha hecho al Real Madrid
por Robinho. Ésta se aproxima a los 37 millones de euros. "O cogen
la oferta o no hay negocio", comunicó el ruso a un representante del
Real. Ante este ultimátum en el club blanco han acelerado las conversaciones
para tomar una decisión.
Se considera que la oferta es buena porque
en el mercado no hay dinero y así se está demostrando este verano.
La venta de Robinho sería uno de los mejores negocios que ha hecho el Real
Madrid en los últimos años. Si no se le deja salir ahora valdrá
menos dentro de un año. Con esto juega a favor el brasileño y el
club inglés.
Pero si esa oferta es buena, la que hizo por Kaká
no tiene precedentes. Abramovich no cesa en su capricho de fichar al armador del
Milán. El club del multimillonario ruso ofrecerá, según la
página web del Daily Mail británico, más de 101 millones
de euros (80 millones de libras esterlinas) por el 'crack' brasileño.
Los
esfuerzos de la entidad por fichar al astro a principios de verano no funcionaron
y se pensó entonces que harían falta, al menos, doce meses más
para ver al jugador sobre el césped de Stamford Bridge. El regreso a 'casa'
de Andriy Shevchenko podría haber mejorado la relación entre ambas
entidades y el brasileño estaría más cerca que nunca de abandonar
San Siro.
Son varias las circunstancias que ayudarían, además,
a conseguirlo. Por un lado, el Milán no estará en la Liga de Campeones
esta temporada y Kaká podría tener una nueva oportunidad de jugar
en Europa con el Chelsea. El jugador del año además, devoto cristiano,
no estaría de acuerdo con el estilo de vida de su compatriota Ronaldinho,
recién llegado al club 'rossonero'. Asimismo, la llegada de Luiz Felipe
Scolari a Stamford Bridge habría convencido a Kaká de que su futuro
profesional está entre los 'blues', donde podría tener una 'buena
carrera', añade el citado diario.